Cómo limpiar la cocina
De todas las estancias de tu hogar, la cocina es la que necesita atención cada día. Para limpiar la cocina, debes seguir unas estrategias que te ayudarán a realizar las tareas de limpieza del hogar en el menor tiempo posible.
EN ESTE ARTÍCULO:
Frecuencia de limpieza de la cocina
La frecuencia de limpieza de la cocina puede variar según el uso y las preferencias personales, pero aquí tienes algunas pautas generales que pueden ayudarte a establecer un plan de limpieza:
- Diariamente:
- Limpieza de superficies de preparación de alimentos, como encimeras y mesas.
- Limpieza de fregadero y grifos después de cada uso.
- Barrido o aspirado del suelo para eliminar migas y suciedad.
- Lavar los platos y utensilios después de cada comida.
- Semanalmente:
- Limpieza profunda de electrodomésticos como el lavavajillas, el horno, el microondas y la nevera.
- Limpieza de los armarios y cajones, eliminando cualquier alimento caducado y organizando los utensilios.
- Limpieza del interior y exterior de la campana extractora y los filtros.
- Limpieza de las paredes si es necesario.
- Lavado completo del suelo con detergente y desinfectante.
- Mensualmente o cada 2 meses:
- Desinfección de todas las superficies de alto contacto, como pomos de puertas, interruptores de luz y encimeras.
- Limpieza de la parte posterior y los laterales de los electrodomésticos.
- Limpieza de la lavavajillas y la máquina de café, si las tienes.
- Revisión y limpieza de los sumideros y desagües.
- Cada 6 meses o anualmente:
- Descongelación y limpieza profunda del congelador.
- Limpieza del horno, incluyendo su interior.
- Limpieza de los conductos de ventilación de la campana extractora.
- Inspección y limpieza de los sellos de las puertas del horno y la nevera.
- Reemplazo de los filtros de agua y aire de la nevera, si es necesario.
Materiales necesarios para limpiar la cocina
Antes de comenzar a limpiar, es crucial reunir todos los suministros necesarios:

- Contenedor de basura.
- Cesto para cosas que no pertenecen a la cocina.
- Jabón para platos.
- Otros limpiadores que normalmente uses.
- Trapo o esponja.
- Estropajo para los restos de comida pegados.
- Escoba, mopa o aspiradora.
- Guantes de limpieza.
Paso a paso cómo limpiar la cocina
Encimeras y mesas
- Retira todos los objetos de la encimera y la mesa.
- Limpia la superficie con un paño húmedo para eliminar migas y residuos.
- Utiliza un limpiador multiusos o una solución de agua y detergente para limpiar las manchas y la suciedad.
- Sécalas con un paño limpio y seco.
- Devuelve los objetos a su lugar.

Fregadero y grifos
- Limpia el fregadero y los grifos con agua y detergente.
- Utiliza un estropajo para eliminar los residuos de comida y las manchas.
- Enjuaga con agua limpia.
- Si es necesario, desinfecta con una solución de agua caliente y vinagre blanco.
- Sécalos con un paño limpio y seco.

Electrodomésticos pequeños
- Limpia la superficie exterior de los electrodomésticos pequeños, como la cafetera, la tostadora o el hervidor de agua, con un paño húmedo.
- Si es necesario, utiliza un limpiador multiusos para eliminar manchas o residuos pegajosos.
- Seca con un paño limpio.

Cocinas y muebles
Muebles de la cocina
Utiliza el trapo de microfibra y un multiusos para limpiar las superficies de los muebles de la cocina.

Cocina Vitrocerámica
- Enfría la superficie: Antes de limpiar, asegúrate de que la cocina esté completamente fría para evitar quemaduras.
- Retira los restos de comida: Usa una rasqueta especial para vitrocerámicas o un trapo húmedo para eliminar los restos de comida y la suciedad de la superficie. Evita usar objetos afilados que puedan rayar la superficie.
- Limpia con un detergente suave: Aplica un detergente suave o específico para vitrocerámicas en la superficie y frota suavemente con un paño suave o una esponja no abrasiva.
- Elimina las manchas difíciles: Para manchas más persistentes, puedes hacer una pasta con bicarbonato de sodio y agua. Aplica la pasta sobre la mancha, deja que actúe durante unos minutos y luego frota suavemente con un paño húmedo.
- Enjuaga y seca: Enjuaga la superficie con agua limpia y sécala con un paño suave para evitar dejar marcas de agua.
Cocina de gas
- Desconecta la cocina: Apaga todas las llamas y asegúrate de que la cocina esté completamente fría antes de comenzar a limpiar.
- Retira las parrillas y quemadores: Retira las parrillas y los quemadores de la cocina y límpialos por separado con agua caliente y detergente. Si es necesario, usa un cepillo para eliminar la grasa acumulada.
- Limpia la superficie: Usa un paño húmedo con agua y detergente para limpiar la superficie de la cocina. Evita mojar los quemadores y las conexiones eléctricas si tu cocina tiene encendido eléctrico.
- Elimina la grasa acumulada: Si hay manchas de grasa difíciles de eliminar, puedes utilizar un limpiador multiusos o una mezcla de bicarbonato de sodio y agua. Aplica el limpiador en las áreas afectadas y deja que actúe durante unos minutos antes de limpiar con un paño húmedo.
- Seca y ensambla: Una vez que hayas limpiado todas las partes, sécalas con un paño limpio y seco. Vuelve a colocar los quemadores y las parrillas en su lugar.

Cocina de inducción
- Enfría la superficie: Asegúrate de que la cocina esté completamente fría antes de comenzar a limpiar.
- Retira los restos de comida: Usa una rasqueta específica para inducción o un paño húmedo para eliminar los restos de comida y la suciedad de la superficie. Evita usar objetos afilados que puedan rayar la superficie.
- Limpia con un detergente suave: Aplica un detergente suave o específico para inducción en la superficie y frota suavemente con un paño suave o una esponja no abrasiva.
- Elimina las manchas difíciles: Para manchas más persistentes, puedes hacer una pasta con bicarbonato de sodio y agua. Aplica la pasta sobre la mancha, deja que actúe durante unos minutos y luego frota suavemente con un paño húmedo.
- Enjuaga y seca: Enjuaga la superficie con agua limpia y sécala con un paño suave para evitar dejar marcas de agua
Suelos
- Barre o aspira el suelo para eliminar migas y suciedad.
- Utiliza una fregona con agua y detergente para limpiar el suelo.
- Presta atención a las áreas alrededor de la cocina y debajo de los muebles.
- Si es necesario, utiliza un limpiador desinfectante para eliminar gérmenes.
- Deja secar el suelo al aire o sécalo con una mopa limpia.

Lavar los platos
- Lava los platos, utensilios y ollas utilizados después de cada comida.
- Sino usas lavavajillas, utiliza agua caliente y detergente para eliminar la grasa y los residuos de comida.
- Enjuaga bien con agua limpia.
- Sécalos con un paño limpio o déjalos secar al aire en el escurridor.

